El obispo de Vic pide santiguarse y rezar antes de conducir


Barcelona.- 

El obispo de Vic, Romà Casanova, afirma que "es muy buena práctica" santiguarse y rezar antes de ponerse al volante para "pedir un buen viaje" y recomienda recitar el rosario mientras se conduce.

En la carta semanal que el obispo vicense publicará mañana en la hoja parroquial de su diócesis, bajo el título "vivir y ser testigos de la fe al volante", Casanova defiende que "la fe debe expresarse también en este ámbito donde muchos pasan gran parte de su jornada: camioneros, taxistas, conductores de autobuses, autocares y ambulancias, bomberos, policías del tráfico y muchos otros".

En su glosa semanal, dedicada la festividad de San Cristóbal, patrón de los conductores, Casanova recuerda que "los signos religiosos están presentes en muchos vehículos. El rosario, la cruz, imágenes, inscripciones y dibujos religiosos cristianos manifiestan que el que conduce ese vehículo no tiene vergüenza de manifestar su fe y su oración pidiendo la protección de Dios por intercesión de los santos".

"En muchas parroquias estos días, en el entorno de la fiesta de San Cristóbal, se hace la bendición de vehículos. Es una buena costumbre que hay que continuar", pide el prelado, que defiende que "el tiempo de la conducción es también un momento oportuno para cultivar la fe con la formación y la oración".

El prelado de Vic afirma que "es muy buena práctica iniciar el viaje haciendo la señal de la cruz y una pequeña oración para pedir un buen viaje".
"Ojalá se pudiera hacer un servicio diocesano para ofrecer materiales de audición que comprendieran desde música religiosa hasta grabaciones formativos. Desde los aparatos de radio nos podemos conectar con emisoras cristianas que nos proporcionan una programación adecuada para alimentar nuestra fe. La oración del santo rosario es una buena compañera en el camino", argumenta monseñor Casanova.

También el cardenal-arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, dedica su carta dominical a "conducir con responsabilidad" y asegura: "las cifras de los accidentes de circulación no son un mal inevitable, sino que deberían hacernos tomar conciencia de nuestra responsabilidad cuando conducimos y hacerlo con un sentido bien afinado de la justicia y de la caridad".

Cada año, al inicio del mes de julio y en torno a la fiesta de San Cristóbal, patrón de los automovilistas, la iglesia Católica promueve una Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, que este año tiene como lema "¿Qué luz te conduce? La fe te responsabiliza al volante".

Por eso, el cardenal de Barcelona aprovecha la ocasión para recordar que la causa de la mayoría de accidentes de circulación son los fallos humanos: velocidad excesiva, adelantamientos prohibidos, incumplimiento de las señales de tráfico, exceso de alcohol, ingestión de drogas, etc.

"No hay duda de que conducir mal, imprudentemente, en malas condiciones físicas o psíquicas, es una patente de homicida o de suicida", denuncia monseñor Sistach.

"Hay que tener muy presente, cuando conducimos un vehículo por las calles, las carreteras o autopistas, que lo hacemos al lado y en medio de muchas otras personas y familias que también circulan o viajan, sean peatones o conductores. Así pues, no somos responsables sólo de nuestra propia vida, sino también de la de los demás", advierte el cardenal.

Fuente: EFE

06-07-2013


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