Una médico de Palma de Mallorca trabajó seis meses sin saber que tenía tuberculosis


Palma de Mallorca.- 

Una médico del Hospital Universitario de Son Dureta confundió una persistente tos con las consecuencias de su afición al tabaco, cuando en realidad era uno de los primeros síntomas de que había desarrollado una tuberculosis pulmonar. La noticia de que la médico convivió desde mayo hasta la semana pasada con profesionales de enfermería y pacientes ha convulsionado al personal hospitalario.

El doctor Lucio Pallarés, médico internista y subdirector médico del Hospital Universitario de Son Dureta, minimizaba ayer el problema asegurando que no existe un riesgo real de contagio de los pacientes que hayan pasado por las manos de esta médico, especialista en rehabilitación, que los posibles contagios entre sus compañeros están controlados y que no hay razones para el pánico.

En realidad, la tuberculosis se cura. Basta con pasar unos días tomando un tratamiento antibiótico adecuado, aislando al enfermo para evitar contagios, y luego seguir un tratamiento, cuya única dificultad es que es largo en el tiempo. Sin embargo, la tuberculosis sigue sufriendo el estigma de otras épocas en las que era sinónimo de largos internamientos en sanatorios y donde pocos casos se curaban y, por ello, el temor ha cundido.

El doctor Pallarés visitó ayer a la médico enferma en su habitación de Son Dureta. Tras este encuentro y tras revisar su historial médico, estaba en condiciones de explicar la historia, con lo que pretende aplacar los temores y desmitificar los rumores. Todo empezó, explica el doctor Pallarés, cuando la doctora C. notó en mayo que tenía tos. Pese a ser médico, fuma y ya en otras ocasiones había sufrido toses a casa de ese hábito.

Por todo eso no le dio importancia. Siempre según el relato del doctor Pallarés, la doctora C. siguió trabajando sin problemas, pese a la tos que la acompañaba, y sin otros síntomas como los esputos sangrientos, la apatía o la pérdida de peso, típicos de la tuberculosis. Hace tres semanas le extrañó que la tos persistiera, de modo que optó por dejar de fumar.

La tos persistió

Sin embargo, la tos persistió. El pasado 22 de octubre la doctora C. tuvo su primer esputo sangriento, es decir, escupió moco con sangre. La doctora C. asegura -dice Pallarés- que hasta entonces no había notado ese síntoma. Este es un detalle importante, ya que entre algunos de sus compañeros ha corrido el rumor de que desde mayo ya había observado sangre en sus esputos y que pese a ello no había reaccionado acudiendo al médico.

El día 22, tras expectorar con sangre, la doctora C. no lo duda y acude a Urgencias de Son Dureta. Se le hacen las pruebas oportunas y se le diagnostica la tuberculosis. Es ingresada en el Hospital, donde se le realiza el tratamiento oportuno. Dado que vive sola y no tiene a quién contagiar si no sale de casa, se le permite regresar al domicilio.

Sin embargo, el esputo sangriento se reproduce el sábado pasado y la doctora C. vuelve a acudir a Urgencias, decidiéndose que a partir de entonces permanezca ingresada hasta que acabe la primera fase del tratamiento. El doctor Pallarés asegura que está evolucionando correctamente y que se encuentra ya mucho mejor.

Entre sus compañeros se ha realizado el lunes y el martes pasados una prueba cautelar, el llamado Mantoux, un análisis que determina si el cuerpo ha reaccionado por haber estado en contacto con la tuberculosis.

Asegura Pallarés que un Mantoux positivo no supone estar enfermo, sino haber estado en contacto con la enfermedad, y que en personas mayores de 30 años lo más normal es dar ese resultado. De hecho, dice Pallarés, cuando alguien enferma de tuberculosis, no es que contraiga la enfermedad, sino que los agentes infecciosos que contiene su cuerpo, reaccionan y se reactivan.

Una vez determinado qué profesionales inspeccionados dan Mantoux positivo, se les hará una exploración radiológica de tórax. Aquellos a los que se les detecten nódulos, probablemente estén enfermos y serán puestos en tratamiento.

Pacientes y compañeros

Aunque se ha corrido la voz de que son varios los que han dado positivo, Pallarés insiste en que eso es lo normal, que probablemente hubieran dado el mismo resultado sin que la doctora C. hubiera convivido con ellos durante cuatro durante cinco meses estando enferma sin saberlo.

Pallarés insiste también en que se han tomado todas las medidas oportunas y que no es necesario hacer un seguimiento de todos los pacientes que trató la doctora, «ya que el contagio solo puede producirse si se da un contacto íntimo y en un ambiente cerrado». Del mismo modo, añade Pallarés, «si se detecta un enfermo de tuberculosis sólo se le hacen las pruebas a las personas de su entorno que han convivido o trabajado en ambientes cerrados, no a todo el vecindario: hacer el seguimiento a los pacientes sería como hacérselo a los vecinos de la doctora».

Fuente: El Mundo

Juan Riera Roca, 

30-10-2003


Opiniones de los usuarios sobre esta noticia:

Opinion del usuario: lamentablemente, es una proyección del control interno de medidas de salud a sus trabajadores, que es la base el fomento sanitario.
guerrial, 18/11/2008


Opinion del usuario: yo tube de joven tbc y el mantux siempre me ha dado positivo unas veces mas positivo que otras , puede ser que aldarme mas grande el positivo sea por haber estado en contacto con alguien que la padeciese?
iusabel, 04/10/2009


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