Roba una bicicleta para que le permitan volver a prisión


Bogotá.- 

Después de que sus súplicas fueran desoídas, un ex convicto colombiano robó una bicicleta para poder volver a la que considera un verdadero hotel y a la vez su hogar: la cárcel de su pueblo, La Estrella, en el norte colombiano.

"Me tocó, para que me dejaran volver a entrar a este hotel. Acá me tratan bien y me dan trabajo; pues si estoy en la calle lo único que hago es trabarme (drogarme) y robar", aseguró Héctor Mario Mejía, reconocido ladrón de 27 años, en declaraciones al diario El Tiempo.

"Ahora sí me puedo quedar acá tranquilo y alejado del vicio; en la calle no tengo familia ni quien me ayude", añadió Mejía, que participa junto a otros 28 reclusos en programas de producción de frijoles, maíz, zanahorias y cilantro.

Su caso no es el único. La de La Estrella es quizá la única cárcel del mundo donde los reclusos están felices y no desean salir. "Esto es como una familia donde todos nos ayudamos", asegura John Alzate quien, pese a haber recuperado su libertad hace dos meses, regresa a diario para ayudar en la granja.

Los reclusos se pasean libremente y los ocho guardianes están seguros que ninguno de ellos intentará escapar. Incluso las puertas permanecen abiertas.

Los reclusos dicen que todo se debe al trabajo del director, John Mario Muñoz, especializado en asuntos judiciales, de 29 años, y estudiante de Derecho, que recuperó los talleres de latonería y pintura, armó la granja y hasta organizó una tertulia nocturna. Además, promueve un encuentro mensual con los familiares de los internos e intenta que las empresas locales contraten a los reclusos.

"Esta es una cárcel tipo hotel. Acá les damos libertad a los internos para que trabajen y se integren pero con las reglas normales de cualquier prisión", dice.

Fuente: AFP

29-06-2004


Las opiniones de esta notícia estan cerradas.

Lee nuestros
titulares a través
de RSS

image image

¿Recibe nuestros
titulares por
e-mail?. ¡Click!

Fundado el 1998

II época

image