Dos años y medio de cárcel para una mujer que cobró la pensión de su suegra muerta durante 20 años


Madrid.- 

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha confirmado dos años y medio de cárcel para una mujer de Barcelona que, durante 20 años, cobró la pensión de jubilación y viudedad de su suegra muerta. La mujer estafó por este sistema entre los años 1980 y 2000 un total de 81.903 euros (13,6 millones de pesetas) a la Seguridad Social, y después de que se descubriera el engaño, pretendió seguir con la trama valiéndose de una mujer que se hizo pasar por su suegra.

Según la sentencia, desde la muerte de su suegra, el 27 de enero de 1980, Carmen Costa Sobrevías, "movida por un afán lucrativo", cobró mensualmente, hasta junio de 2000, la pensión que por jubilación y viudedad tenía reconocida áquella, mediante el ingreso de las cantidades en una cuenta bancaria de las que las dos eran titulares. Para conseguir su objetivo, no comunicó la defunción a la Seguridad Social y a los empleados de La Caixa, entidad a través de la cual se hacía el pago. Posteriormente, a requerimiento del banco, aportó diversas certificaciones de "Fe de vida y estado" entregadas por el Registro Civil de Barcelona, en las que consta bajo declaración jurada de Carmen Costa que su suegra estaba viva en las fechas 29 de abril de 1998, 23 de abril y 27 de septiembre de 1999, y 24 de marzo de 2000.

En este último año, la Seguridad Social descubrió que la beneficiaria de la pensión había muerto, suspendiendo el pago. El 27 de junio de 2000, Carmen Costa se personó en el Centro de Atención e Información de la Seguridad Social en Barcelona, y solicitó la rehabilitación de la pensión, aportando una nueva certificación a partir de su declaración jurada de supervivencia de la suegra.

Como no logró que le rehabilitaran la pensión, el 25 de octubre del mismo año se personó en el mismo centro acompañada de una mujer que se hizo pasar por su suegra, exhibiendo el carné de identidad de la fallecida, y poniendo la huella dactilar a modo de firma, al alegar que no podía firmar. La Audiencia de Barcelona condenó a la mujer a dos años y seis meses de prisión por un delito continuado de estafa, al pago de una multa de 216 euros, y a devolver 29.436 euros a la Seguridad Social y 52.467 a La Caixa, ya que esta entidad reintegró esa parte del dinero estafado al citado organismo.

Delito de estafa

Carmen Costa recurrió al Supremo alegando que su engaño no había sido bastante como para constituir el delito de estafa. El alto tribunal reconoce que en ocasiones ha excluido de esos delitos las conductas de extrema negligencia por parte de la persona engañada, como sería el caso de un empleado de banca que, al recibir un cheque no comprobara que la cuenta corriente correspondiente tiene fondos suficientes. Sin embargo, el Supremo subraya que "esto no ocurre con el cobro de una pensión de la Seguridad Social cuyo derecho se ha extinguido por fallecimiento de su titular. En estos casos no hay un deber habitual del funcionario correspondiente de examinar cada mes la edad de la titular del derecho o su supervivencia".

"Que sea fácil engañar así -dice el Supremo- no quiere decir que no haya engaño bastante, lo que particularmente en el caso presente ha quedado de manifiesto con las declaraciones juradas falsas" presentadas por la mujer. Respecto a la agravante de especial gravedad aplicada a la estafa, el Supremo destaca que está justificada en la elevada cantidad estafada, que superó los 13 millones de pesetas. Por todo ello, confirma íntegramente la sentencia de la Audiencia de Barcelona.

Fuente: Europa Press

04-08-2004


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